16 de marzo de 2015

Mi querido Lovecraft II...Te dedico un módulo.



Estimado Howard,


La ciudad de Coquimbo ha estado nublada, para ser verano, y el mirar a la costa infinita y lechosa, perdida en el horizonte, y en esa línea gris del final, sombras tal vez creadas por mi febril imaginación, juegan y llaman a hundir aquellas barcazas con carga, y sus tripulantes gritando e implorando que la muerte sea piadosa y rápida, para no sufrir los infinitos pavores que les deparan en las fauces de lo desconocido. 

Suspiro un momento, o tal vez solamente vuelvo a respirar.
Cosa que tu no haces hoy, amigo mío.

Como puedo todavía llenar de aire mi ser, en este tan aciago día, te lo dedico dejando un poco de mi creación, decantando un poco de tu obra, y otorgando algo de lo que tu dabas...real sensación del terror a lo desconocido...

Te deseo que sigas soñando con los ojos abiertos, que tus visiones son nuestro alimento y nuestra cordura.

Cordialmente
Tu pupilo, seguidor, 
y amigo...

FJ Rebolledo.